Las elecciones de medio término en Estados Unidos dejaron un resultado histórico: por primera vez, un número récord de mujeres ocupará escaños en la Cámara de Representantes y en las gubernaturas estatales. Además, el Congreso entrante será el más diverso de la historia, con cifras sin precedentes de mujeres negras, latinas y nativas americanas. El voto femenino fue decisivo para que el Partido Demócrata recuperara la mayoría en ambas cámaras, un giro que tendrá repercusiones en temas clave como los derechos reproductivos y la igualdad de género.
Un Congreso más diverso que nunca
De acuerdo con los conteos preliminares, al menos 136 mujeres servirán en la Cámara de Representantes y 17 como gobernadoras en todo el país. Estas cifras superan cualquier registro anterior y reflejan un cambio en la composición del poder político estadounidense.
Entre los hitos más destacados se encuentra la elección de Peggy Flanagan, de Minnesota, quien se convertirá en la primera mujer nativa americana en el Senado de Estados Unidos. Asimismo, por primera vez tres mujeres negras servirán simultáneamente en el Senado: Juliana Stratton, de Illinois, se unirá a las senadoras Lisa Blunt Rochester, de Delaware, y Angela Alsobrooks, de Maryland.
En el ámbito estatal también se rompieron barreras. Keisha Lance Bottoms fue elegida gobernadora de Georgia, convirtiéndose en la primera mujer negra en ocupar ese cargo en un estado de la Unión Americana. Deb Haaland, en Nuevo México, será la primera mujer nativa americana en liderar una gubernatura, mientras que Gina Hinojosa se convirtió en la primera latina en gobernar Texas.
El voto femenino, factor decisivo
El impacto de las mujeres en las urnas fue determinante. A nivel nacional, el 58 por ciento de las mujeres votó por los demócratas, frente a solo el 49 por ciento de los hombres. En las contiendas por el Senado, las encuestas de salida muestran que, en todos los casos, si solo hubieran votado los hombres, los republicanos habrían ganado.
Incluso en estados donde la mayoría masculina apoyó al candidato demócrata ganador, las mujeres lo respaldaron con márgenes significativamente mayores. Por ejemplo, en Georgia, el 62 por ciento de las mujeres votó por Jon Ossoff, frente al 54 por ciento de los hombres. En Carolina del Norte, el 64 por ciento de las mujeres apoyó a Roy Cooper, mientras que solo el 52 por ciento de los hombres lo hizo. En Texas, el 58 por ciento de las mujeres votó por James Talarico, comparado con el 51 por ciento de los hombres.
Este fenómeno, conocido como brecha de género, fue crucial para inclinar la balanza hacia los demócratas en múltiples contiendas cerradas.
Avances en derechos reproductivos y LGBTQ+
Más allá de las elecciones legislativas, los votantes también se pronunciaron sobre temas de derechos reproductivos y equidad. En Misuri, Nevada y Virginia, los votantes aprobaron medidas para proteger o ampliar el acceso al aborto y otros servicios de salud reproductiva. En Idaho, en cambio, se rechazó una iniciativa que habría establecido protecciones legales para el aborto.
En Vermont, los votantes ampliaron las garantías de igual protección de la constitución estatal para incluir explícitamente el sexo, la orientación sexual, la identidad de género, la discapacidad y otras características protegidas. Virginia, por su parte, eliminó la prohibición constitucional del matrimonio entre personas del mismo sexo y añadió protecciones para la igualdad matrimonial.
Sin embargo, no todos los resultados fueron positivos. En varios estados se aprobaron iniciativas impulsadas por los republicanos que restringen el acceso de los jóvenes transgénero a deportes y baños, lo que representa un retroceso en materia de derechos para la comunidad LGBTQ+.
El trabajo apenas comienza
La elección de un número récord de mujeres y la movilización del electorado femenino han generado esperanza, pero también subrayan la necesidad de seguir trabajando. La revista Ms. destacó en su análisis que, si bien es momento de celebrar, ahora comienza la verdadera labor: garantizar que estas nuevas voces en el poder impulsen políticas que beneficien a todas las personas.
En su próxima edición, la publicación perfilará a las nuevas feministas en el cargo y examinará cómo la brecha de género fue decisiva en las urnas. Además, entrevistará a la expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, sobre su compromiso de elegir a más mujeres y construir una democracia inclusiva.
Mientras tanto, la revista Ms. lanzó la campaña The Majority para recopilar historias sobre cómo la libertad reproductiva ha permitido a las personas construir la vida que desean. Según encuestas, la mayoría de los estadounidenses apoya el acceso a la salud reproductiva, pero el debate público a menudo ignora las vidas moldeadas por el acceso al aborto, la anticoncepción, la fecundación in vitro y la atención materna.
Estas historias buscan mostrar no solo por qué la libertad reproductiva sigue siendo un valor mayoritario, sino también lo que hace posible en la vida de las personas.

