Entierro de 1,200 años en Letonia revela posible ataque vikingo

Un nuevo estudio genético ha revelado que seis personas enterradas en una misma tumba en Letonia hace más de 1,200 años podrían haber muerto en un violento ataque vikingo. Los restos, encontrados en el cementerio de Čunkāni-Dreņģeri, cerca del golfo de Riga, pertenecen a cuatro hombres, un niño y una niña, según la investigación publicada en la edición de septiembre de 2026 de la revista Journal of Archaeological Science: Reports.
Un entierro múltiple con señales de violencia
El hallazgo, datado por radiocarbono en la segunda mitad del siglo IX, coincide con el inicio de la era vikinga. A diferencia de las tumbas individuales típicas de la región, esta contenía seis cuerpos colocados con cuidado y acompañados de ajuares funerarios tradicionales. Sin embargo, tres de los hombres presentaban heridas de arma blanca, posiblemente causadas por hachas o espadas.
“Nunca sabremos si fueron asesinados en un ataque, pero sigue siendo una posibilidad debido a la fecha de la tumba”, explicó Elīna Pētersone-Gordina, arqueóloga de la Universidad de Letonia y coautora del estudio.
Vínculos familiares y ADN antiguo
El análisis genético mostró que el niño era hijo de uno de los hombres, y otro de los fallecidos era un pariente de tercer grado, como un primo hermano o un tío abuelo. Los otros dos hombres no tenían parentesco directo, pero probablemente pertenecían a la misma comunidad o unidad familiar extensa.
Todos los individuos tenían ascendencia báltica indígena, lo que confirma que eran semigalianos, un grupo de la Edad del Hierro que habitaba las fértiles llanuras de la región. En el siglo IX, Letonia no formaba parte del mundo vikingo escandinavo, pero los vikingos o sus predecesores ya tenían presencia en el Báltico oriental.
¿Ataque vikingo o conflicto local?
Los investigadores consideran que el grupo pudo haber sido víctima de un ataque vikingo, aunque no descartan un conflicto con una comunidad vecina. “Dado el momento, un ataque vikingo sigue siendo una posibilidad”, señaló Pētersone-Gordina.
Las marcas en los huesos indican que uno de los hombres sufrió cortes defensivos en el antebrazo y la mano, otro recibió un golpe que le destrozó la mandíbula y un tercero fue casi decapitado. Se desconoce cómo murieron los otros tres, pero pudieron haber sufrido lesiones en tejidos blandos que no dejaron rastro.
Un entierro cuidadoso que sugiere estatus social
A pesar de la violencia, el grupo fue enterrado con respeto. La única mujer fue colocada con la cabeza hacia el noroeste, mientras que los hombres fueron alineados a su lado con las cabezas hacia el sureste, una distinción vista en otros entierros locales de la época.
Los investigadores insisten en que no se trata de una fosa común, sino de un “entierro múltiple” donde cada cuerpo fue dispuesto adecuadamente. Esto sugiere que los fallecidos eran miembros de un grupo respetado y que murieron al mismo tiempo.
Implicaciones para el conocimiento de la era vikinga en el Báltico
Rimantas Jankauskas, antropólogo de la Universidad de Vilnius que no participó en el estudio, celebró la investigación sobre la era vikinga en el Báltico oriental. Según él, el hallazgo también arroja luz sobre la organización social de los semigalianos, incluida la posible existencia de una estructura aristocrática incipiente reflejada en el cuidado del entierro.
El cementerio de Čunkāni-Dreņģeri, descubierto en 1924, contiene cientos de tumbas de entre los siglos VII y XI. Este nuevo análisis refuerza la idea de que la región fue escenario de interacciones violentas durante la expansión vikinga.






